En
estos días de atrás nos ha visitado en nuestro país una gran
alma, como es el Dalai Lama. Una gran mayoría de las personas que han tenido
la oportunidad de estar allí, cuando les pides opinión sobre su
visita coinciden en decir, " es un alma con una gran fuerza" su energía
envuelve a los asistentes y su mensaje es una invitación a la reflexión
a que miremos dentro de nosotros para seguir avanzando en el camino de la vida,
basándonos en la Paz y en el Amor, dejándonos de luchas innecesarias,
compartiendo con los que nos rodean lo que la vida nos va regalando en el transcurso
de nuestra estancia aquí, porque cuando partamos de aquí única
y exclusivamente nos llevaremos aquello que hayamos dado a otros, los bienes materiales
en los que muchas veces dejamos la vida por conseguirlos se quedarán aquí.
A continuación os dejamos una meditación enseñada por el
Dalai Lama sobre la compasión.
Cuerpomenteyespiritu.com
MEDITACIÓN
SOBRE LA COMPASIÓN
Al
generar compasión, se empieza por reconocer que no se desea el sufrimiento
y que se tiene el derecho a alcanzar la felicidad. Eso es algo que puede verificarse
con facilidad. Se reconoce luego que las demás personas, como uno mismo,
no desean sufrir y tienen derecho a alcanzar la felicidad. Eso se convierte en
la base para empezar a generar compasión.
Así pues, meditemos
hoy sobre la compasión. Empecemos por visualizar a una persona que está
sufriendo, a alguien que se encuentra en una situación dolorosa, muy infortunada.
Durante los tres primeros minutos de la meditación, reflexionemos sobre
el sufrimiento de ese individuo de forma analítica, pensemos en su intenso
sufrimiento y lo infeliz de su existencia. Después tratemos de relacionarlo
con nosotros mismos, pensando: "Este ser tiene la misma capacidad que yo
para experimentar dolor, alegría, felicidad y sufrimiento". A continuación,
tratemos de que surja en nosotros un sentimiento natural de compasión hacia
esa persona. Intentemos llegar a una conclusión, pensemos en lo fuerte
que es nuestro deseo de que esa persona se vea libre de su sufrimiento. Tomemos
la decisión de ayudarla a sentirse aliviada. Finalmente, concentrémonos
en esa resolución y, durante los últimos minutos de la meditación,
tratemos de generar un estado de compasión y de amor en nuestra mente.
Fuente
de la foto y de la meditación www.elmistico.com.ar
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