La
finalidad natural de nuestras vidas, no es mantenernos vivos, sino vivir en plenitud"
Nos
guste o no, lo aceptemos o no, a partir de los 20 años el proceso de envejecimieno
comienza.
A
partir de los cuarenta años para ambos sexos, comienza la perdida y la
distribución de la grasa corporal causales de el cambio de la figura. La
respiración se acorta y la eficacia corporal disminuye. En la mujer aparecen
signos también de mayor tensión emocional, debido a que está
entrando en el proceso de menopausia. Los hombres desarrollan abdomen prominente
y en las mujeres aparece grasa alrededor de la barbilla, la cintura, las caderas
y glúteos.
En
ambos sexos, la piel se reseca, provocando arrugas faciales. También se
produce un desgaste de los huesos faciales y dientes; la aparición de canas
o calva.
Las
arterias comienzan a endurecerse y
las articulaciones se inflaman y trabajan con más dificultad. También
se duerme menos. Se deterioriza la vista, el oído, pies planos y dolorosos,
debido a las malas posturas y circulación. Los huesos van perdiendo calcio,
y minerales a partir de los 30 años, sobre todo las mujeres y los músculos
pierden peso, fuerza y forma.
La
fuerza del brazo y del hombro tiene su pico máximo entre los 30 y 40 años,
se mantiene estable hasta los 60 años y disminuye a partir de los 65 años.
Estos
cambios fisiológicos, que son un proceso natural e inevitable, muchas
veces por desconocimiento y otras por no querer aceptar la realidad, las personas
entran en estados de tristeza, depresión, e insatisfacción. También
recurren a remedios "mágicos", a esclavitudes para ser lo que
ya no serán jamás. Esto es totalmente innecesario si se acepta la
vida y su proceso y si se realiza alguna actividad física y cambios de
habitos más saludables, aunque no habrá interrumpción del
proceso.
Si
practican Yoga, esta ciencia NO INTERRUMPIRA el proceso de envejecimiento, pero
puede RETRASARLO, disminuyendo ese sentimiento de angustia, adquieriendo mayor
bienestar y confianza, pero sobre todo ACEPTACION, con los beneficios psicológicos
que ello implica.
Los
adultos y los ancianos no pueden tener los mismos tipos de placeres que cuando
sus cuerpos eran jóvenes y vigorosos; de modo, que sus intereses deben
cambiar forzosamente. Estas etapas de la vida son inevitables, por mucho que nos
disgusten. La gente que no logra adaptarse a las variables condiciones de la vida,
tiende a ser víctima de conflictos y frustraciones. Mientras que el hombre
siga buscando tan sólo el placer en el plano sensual como objetivo primordial
de la vida, los trastornos y dificultades mentales seguirán siendo característicos
de la civilización occidental. La mente permanecerá insatisfecha
y desgraciada, y como corolario, habrá de sufrir los diversos tipos de
desórdenes mentales y físicos Swami AKHILANANDA
Autora-
Silvia Lilian Paglioni
Profesora de Yoga Terapéutico
Mat. 050
- (1998) Escuela latinoamericana de Yoga
Federación de Yoga de la República
Argentina
Bahía Blanca - Argentina
2005-2006-2007
Su
página web www.refugiodepaz.com.ar
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