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Hemos oído en algunas ocasiones afirmar
a algunos científicos y especialistas
que los alimentos transgénicos son
la solución del futuro. Añaden
que se pueden alimentar a más personas
y mejor, se pueden hacer alimentos inmunes
a los pesticidas o adaptarlos a la climatología.
Hay
una información muy útil en
la red para quienes quieren saber más
sobre este tema, es la contrapartida a los
que están a favor de los alimentos
transgénicos. Trata de un tipo de
maíz y un tipo de guisante, entre
otros, que son trangénicos y según
unas publicaciones se demostraba que eran
perjudiciales para la salud.
El
periódico ingles The Independent
alertó sobre la existencia de un
informe secreto de la compañía
de biotecnología Monsanto que hacía
referencia a un maíz transgénico,
el Mon 863. Este informe relataba como ratas
que eran alimentadas con este maíz,
sufrían todo tipo de problemas de
salud como pérdida de peso en los
riñones, necrosis en el hígado
o altos niveles de azúcar en la sangre.
La
respuesta dada por la compañía
no se hizo esperar e indicó que publicarían
este informe. De momento han publicado once
páginas a modo de resumen, aunque
el informe original contenía 1139
páginas, la compañía
alega para este hecho confidencialidad.
La
información fue conseguida gracias
a alguien que quiso dar a conocer la noticia
sobre este tema, suponemos que por despecho
o por preocupación. El caso es que
si esto no se hubiera publicado, nadie sabría
cuales eran los efectos del consumo de este
maíz.
Otro
informe que nos presenta la web Rebelión,
trata sobre un guisante transgénico
experimental que se desarrolló en
Australia por la Commonwealth Scientific
and Industrial Research Organización
con el objetivo de combatir determinadas
plagas que afectaban al guisante.
Científicos
de la escuela de investigación médica
John Curtin en Canberra, realizaron una
serie de pruebas al nuevo guisante transgénico,
las ratas que lo ingirieron, mostraron cambios
significativos en sus sistemas inmunológicos
y nódulos linfáticos, además
se hicieron alérgicas a varios tipos
de alimentos.
Lo
curioso es que las pruebas que habían
realizado los laboratorios australianos
no estaban contempladas en la ley de alimentos
transgénicos norteamericana, con
lo cual no hubieran tenido ningún
problema para su comercialización
y seguramente hubiera causado estragos entre
la población.
La
publicación es bastante extensa y
muy interesante, además toca un tema
polémico que directamente nos afecta
a todos, ya que todos nos alimentamos. ¿Qué
opinas tú sobre este tema?
Vía
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Rebelion
En
Genciencia | Cultivos transgénicos,
la modificación genética de
los alimentos
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