La
Agencia de Salud Pública de Barcelona,
en el estudio sobre el estrés
laboral y su influencia sobre la salud
del 2006, concluye que el estrés
laboral se está convirtiendo en
un problema de salud pública por
varios factores:
* La flexibilización del mercado
laboral obliga a los trabajadores a
una disponibilidad horaria alta.
* El incremento de las dificultades por
conciliar la vida laboral y la vida familiar,
especialmente en el caso de las mujeres.
* Los contratos temporales generan miedo
a perder el trabajo.
* El exceso de trabajo. El 15% de los
hombres y el 22% de las mujeres se sienten
agobiados por el exceso de trabajo en
su puesto de trabajo.
* El alargamiento habitual de la jornada
de trabajo.
Los
principales síntomas de estrés
en la población laboral encuestada
han sido:
* Dormir mal,
13,3% de los hombres
16,4% de las mujeres
* Sensación continua de cansancio
9,8% de los hombres
16,6% de las mujeres
* Dolor de cabeza
10% de los hombres
21,3% de las mujeres
* Tensión e irritabilidad
7,3% de los hombres
10,4% de las mujeres
La
Oficina de Seguridad, Salud y Medio ambiente
de la Universidad de Barcelona, en el
monográfico sobre Estrés
en el Trabajo, detalla una serie de
afecciones de la salud atribuibles al
estrés laboral:
* Accidentes cardiovasculares
* Disfunciones músculo-esqueléticos
de la espalda y de las extremidades superiores
* Trastornos psicológicos: Depresión,
crisis de ansiedad, síndrome burn-out,
etc.
* Accidentes en el puesto de trabajo,
el estrés interfiere la práctica
de un trabajo seguro.
* Alteraciones del sistema inmunitario
* Disfunciones del sistema digestivo:
úlcera gástrica, gastritis,
etc.
* Hipertensión arterial.
* Insomnio.
Hans
Selye (1935) define el estrés
como el conjunto de reacciones fisiológicas
del organismo a diferentes agentes nocivos
del ambiente; producidas por el instinto
del organismo de protegerse de presiones
físicas o emocionales y de situaciones
extremas o de peligro.
En
definitiva, una respuesta fisiológica,
psicológica y de comportamiento
del organismo con el objetivo de adaptarse
a las presiones internas o externas:
* El corazón late más fuerte
y más rápido.
* La mente se pone en estado de alerta.
* Los sentidos se agudizan.
Si
la situación que ha desencadenado
la reacción de estrés es
pasajera (accidente, caída, una
agresión física, etc.),
los cambios provocados por el estrés
nos pueden resultar muy convenientes,
nos proporcionan la optimización
de los recursos del organismo pára
salir de la situación lo mejor
posible. Cuando el desencadenante desaparece,
el organismo recupera la normalidad fisiológica,
psicológica y de comportamiento.
Si
el factor estresante (presión
económica, sobrecarga de trabajo,
ambiente competitivo, divorcio, etc.)
se mantiene, la alerta es permanente.
El organismo reacciona a la defensiva;
nos percibimos atacados, nos volvemos
irritables y nuestra salud integral se
resiente.
Reducir
y prevenir el estrés es posible
Lo
primero que debemos hacer para gestionar
el estrés es identificar el factor
estresante, aprender a reconocer cuando
sentimos estrés. A cada uno de
nosotros nos estresan cosas diferentes
y cada persona reacciona diferente frente
a un factor estresante: unos tenemos dolor
de cabeza y gastritis, otros dolor de
garganta y dolor de espalda, otras sentimos
opresión en el pecho, tensión
mandibular, otras acusamos una fatiga
extrema, otras tenemos un hambre desmesurada
de comida, etc.
Una
vez identificado el factor estresante
conviene definir y aplicar un plan
personalizado de gestión y reducción
del estrés. En función
de la naturaleza del factor estresante
y del efecto sobre quien lo sufre podremos:
* Reducir la fuente de estrés:
optimizando la gestión del tiempo,
identificando las prioridades, condicionando
el espacio físico de trabajo adaptándolo
a un mejor rendimiento, etc.
* Revisar los procesos de producción
para adaptarlos a los recursos y al tiempo
disponibles, etc.
* Detectar y reducir la tensión:
incorporando ejercicios de respiración,
música, cambio de actividad, tiempo
de descanso, etc.
* Revisar nuestra percepción
subjetiva, otra mirada nos puede dejar
tranquilos o indiferentes frente a un
factor que antes nos estresaba.
* Afrontar los cambios como un
reto del que ganaremos en experiencia
y en conocimientos en lugar de como una
amenaza.
* Aplicar técnicas de relajación
o de liberación de tensión
según nos interesa más.
El
Coaching Personal puede ayudarte a identificar
el factor estresante y a preparar un plan
personalizado de prevención y reducción
del estrés.
Fuente: Sophia Blasco Castell
Coach Personal
http://c.1asphost.com/sophiablascocastell/index.html
Bibliografía:
Notas sobre el estrés en el ámbito
laboral. Generalitat de Catalunya. Departament
de Governació i Administracions
Públiques. Direcció General
de la Funció Pública (24
de maig de 2005) http://www.gencat.net/governacio-ap/administracio/pdf/protocol_estres.pdf
Nota
de prensa de l'Agència de Salut
Pública de Barcelona sobre l'Informe
que analitza l'Estrès Laboral i
la seva influència sobre la salut
(28 d'abril de 2006)
http://www.aspb.es/quefem/docs/notaestres06definitiva.pdf
L'estrès
en el treball.
Universitat de Barcelona. Oficina de Seguretat,
Salut i Medi Ambient (17 d'octubre de
2005)
http://www.ub.es/ossma/info/documents/estres.htm
Què
podem fer per reduir i prevenir l'estrès
amb èxit?
Consells de Sophia Blasco Castell. Coach
Personal
http://c.1asphost.com/sophiablascocastell/cnl__cat.html#estres