La
naturaleza le ha dado al hombre un par de oídos y una sola lengua para
que pueda escuchar el doble de lo que habla.
Epíteto -filosofo griego
Sabia
la naturaleza, ¿pero que le ocurre al ser humano que no siempre hace uso
de sus facultades ?.
El
ritmo loco al que a veces nos vemos sometidos, preocupaciones y un largo etc cierra
los oídos del entendimiento dejando paso únicamente al sonido,
lo cual origina situaciones difíciles de resolver y que se podrían
evitar escuchando al que nos habla e intenta darnos su mensaje.
Hoy
en día vemos que nos asaltan noticias como " La falta de dialogo lleva
al terrorismo" o familias que se destruyen, se matan, se separan . Sin ir
más lejos nuestro ámbito social, el que nos rodea diariamente, en
muchos casos está lleno de disputas
Al
hacer un análisis de lo que está ocurriendo en este sentido, llegamos
a formularnos una gran pregunta ¿Escuchamos o sólo oímos?.
Hemos
consultado con varios psicólogos y preguntado el por qué de estas
situaciones.
Sus
respuestas han sido varias, pero todos han coincidido en la falta de comunicación,
que no siempre es originada por la falta de "diálogo", si
no que es por no saber escuchar. Muchas discusiones se originan por que cuando
uno habla el otro no está escuchando, está pensando en que le va
a responder o en lo que tiene que hacer cuando termine de hablar el otro o interrumpiendo
constantemente si dejar hablar al otro, por lo cual la conversación simplemente
la está oyendo, no la está escuchando, este es el origen de la falta
de entendimiento entre las personas.
Carmen
Kotra psicóloga de parejas desde hace 20 años, nos comenta: A veces
en mi consulta me encuentro situaciones donde las dos partes entran en una discusión
y los dos están diciendo lo mismo con distintas palabras, pero ellos piensan
que el otro le está llevando la contraria y enfurecen. Al analizar esta
situación con ellos suelen enmudecer al darse cuenta que los dos quieren
decir lo mismo y que han iniciado una discusión sin fundamento. Dichas
discusiones llevan muchas veces a la separación o a situaciones difíciles
de encajar, que se podrían haber evitado con la simple escucha.Tenemos
que corresponder y entender que si queremos ser escuchados lo primero es tener
en cuenta que es esencial que nosotros también escuchemos.
Posponer
la conversación en caso de un gran enfado, ya que cuando uno se encuentra
en una situación de enojo, se suelen decir cosas que no desea realmente
y solo desea sacar la rabia lo cual no le deja escuchar lo que el otro le intenta
explicar. Estar atentos a lo que nos dicen .
El escuchar es un Don que te
regala hermosas amistades.
Autor-
N. Sainz
Maestra
de Yoga
Especializada en Métodos Vibracionales
Maestra de Reiki.
Articulista
de cuerpomenteyespiritu.com
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