He
escrito este artículo como respuesta
a la demanda de una de nuestras lectoras.
Realmente, a pesar de que choco a diario
con la ineptitud, la corrupción,
el cinismo y la negligencia del sistema
médico-farmacéutico, no
me acostumbro al triste panorama de ver
a cientos de miles de pacientes condenados
a una vida horrible, simplemente porque
para unos pocos su bolsillo vale más
que la vida de la mayoría.
Es
un gusto saludarlos. Disculpen que moleste,
pero es que ya estoy desesperada no sé
que hacer con mi piel, tengo un problema
que al principio pensé era una
alergia severa por picazón en la
cabeza, cara, cuello, pecho y espalda.
Sin
embargo después de cuatro años
de estar luchando contra esa alergia (con
mucha medicina) me comenzaron a salir
unas manchas negras en el estomago, en
los brazos y piernas. Manchas que van
acompañadas de picazón y
la piel se pone dura. Una doctora me hizo
una biopsia y el resultado fue Esclerodermia.
Los doctores me dicen que debo acostumbrarme
a esta enfermedad, que para ellos es afortunado
que sólo me haya tocado la piel
y nada internamente, aunque en varias
ocasiones cuando me estoy bañando
con agua fría los dedos de las
manos se me ponen blancos, como si no
tuvieran sangre.
Me
han dado algunas medicinas y yo sigo tomándolas,
pero la picazón no se me quita
y me da mucha pena porque mi piel cada
vez se mira peor, tengo que escoger bien
mi ropa para tapar las manchas.
Necesito
que me ayuden, que me aconsejen que se
puede hacer o que me digan si hay alguien
que esté investigando sobre la
Esclerodermia con quien yo pueda comunicarme.
Muchas
gracias desde la ciudad de Guatemala.
Alma
Palma.
La
esclerodermia es una enfermedad autoinmune
que ataca los tejidos; en primera
instancia esclorasa la piel, pero puede
ir afectando los órganos internos
y generar trastornos de mucha gravedad.
Las
causas son desconocidas y suele afectar
a las personas jóvenes; como en
todas las enfermedades autoinmunes, el
estrés y las infecciones predisponen
a una mayor incidencia de crisis, por
lo que deberían evitarse, o al
menos procurar hacerlo en la mayor medida
posible.
Algunos
de los síntomas que ponen de manifiesto
el inicio de esta enfermedad son palidez,
dedos de las manos y pies azulados o enrojecidos
por el frío o el calor, dolor,
rigidez e inflamación de los dedos
y articulaciones, la característica
esclerosación de la piel, cara
tensa con aspecto de máscara, problemas
para tragar, trastornos digestivos, pérdida
de peso, inconvenientes para respirar,
ardor o picazón en los ojos, entre
otros.
Cuando
se diagnostica esclerodermia, la respuesta
del médico suele ser la misma que
le han dado a Alma Palma: 'Tiene que acostumbrarse
a esta enfermedad', y se le brindan una
serie de tratamientos sintomáticos
que realmente sirven para muy poco (¡y
esto considerando un exceso de generosidad
de mi parte!:
" Medicamentos antinflamatorios no
esteroides (AINES) y corticosteroides.
" Antiácido.
" Medicamentos para la presión
arterial (particularmente IECA) para problemas
renales o de hipertensión arterial.
" Medicamentos para mejorar la respiración.
Con
frecuencia te dicen, como le sucedió
a Alma Palma, que debes estar agradecido
porque sólo afectó la piel
¡pero ocultan que si sigues el tratamiento
convencional seguramente la pasarás
muy mal!
La
medicina natural ofrece una respuesta
real y efectiva para esta enfermedad.
A continuación brindamos algunas
alternativas posibles:
Aceites Omega 3
Se
trata de sustancias inmunoreguladoras
por excelencia. Algunas investigaciones
sostienen que diez gramos de aceite de
pescado de mar o de Kril (fuente por excelencia
de los Omega 3) pueden detener por completo
una enfermedad autoinmune.
Una
vez que alcanzamos este objetivo, una
dosis de mantenimiento de tres gramos
es suficiente.
Hay
otras fuentes vegetales de Omega 3, tales
como el Lino o la Chía, que si
bien son muy deseables, deben administrarse
en forma complementaria a los de origen
marino, cuya calidad y biodisponibilidad
es mayor.
Aceites Omega 6
Complemento
ideal de los Omega 3; la fuente por excelencia
es el Aceite de Onagra, rica en ácido
gamalinoleico. Se aconseja suministrar
seis cápsulas diarias de medio
gramo.
Antioxidantes
Un
completo suplemento antioxidante que incluya
vitaminas C y E, betacaroteno, bioflavonoides,
zinc, selenio y Coenzima Q10 es infaltable.
Esto
tiene dos razones a considerar:
-
En primer lugar, todos estos nutrientes
aportan beneficio al curso de la enfermedad
y ayudarán a volverla más
benigna.
-
Además, cuando se toman dosis complementarias
de Aceites Omega, impera su protección
mediante el consumo de antioxidantes.
Cartílago
de Tiburón
Los
polisacáridos presentes en el Cartílago
de Tiburón son un complemento ideal
de los Aceites Omega para modular la inmunidad.
Aunque
la dosis será indicada por un profesional,
se suele recomendar un tratamiento de
choque no inferior a los seis gramos diarios,
consumidos en dos o tres tomas y siempre
antes de las comidas.
MSM
Se
trata de un compuesto natural azufrado
cuyos beneficios para la salud general,
para la piel en particular, y en especial
para regular la inmunidad, son incontestables.
Se
suelen recomendar dosis de choque de hasta
dos gramos e ir disminuyendo hasta los
200 o 500 Mg. diarios.
Además
del uso interno, es de gran valor como
aplicación externa. Sus efectos
terapéuticos propiamente dichos
se potencian en sinergia con otros componentes
ya que una de las virtudes del MSM es
ayudar a los demás principios activos
a penetrar a través de la barrera
de la piel.
En
este sentido el MSM es ideal en fórmulas
que contengan Aloe Vera, antioxidantes
o Rosa Mosqueta, sustancias todas de gran
beneficio en la Esclerodermia.
Entre
los alimentos que aportan dosis interesantes
de MSM podemos citar el ajo, la cebolla
o los espárragos, más en
caso de padecer Esclerodermia sugerimos
recurrir a una fuente complementaria.
Una
buena alimentación que evite las
grasas saturadas e hidrogenadas y
privilegie los aceites de primera prensada
es el primer paso vital, a partir del
cual toda la estrategia de complementos
cobra sentido; en ese sentido, la dieta
debe ser similar a la que sugiero en mi
libro 'Esclerosis Múltiple, su
tratamiento según una visión
física, psicológica y espiritual'
(Ediciones Obelisco), ya que ambas enfermedades
tienen características comunes.
De
ningún modo hay que caer en la
absurda trampa de la inmunosupresión
ya que cualquier infección, por
pequeña que sea, predispone a una
nueva crisis; las defensas tienen que
ser fortalecidas de forma natural con
sustancias que a su vez actúan
como poderosos antiinflamatorios, tales
como el Propolis, la Uña de Gato,
Ajo, Limón o Pau D'arco. Me extiendo
sobre este tema en el libro 'Estimula
Tu Inmunidad Natural' (Ediciones Obelisco).
Mi
último consejo a quienes padecen
esta grave enfermedad, es que miren al
monstruo de frente. Con una actitud positiva
y abierta, utilizando los recursos naturales
y siendo consistentes en nuestra estrategia,
los resultados en el tratamiento de la
Esclerodermia son excelentes.
Pablo
de la Iglesia es autor de los libros "Recuperar
la Salud" (Editorial Errepar), "Esclerosis
Múltiple, su tratamiento según
un enfoque natural" (Ediciones Obelisco),
"Estimula Tu Inmunidad Natural"
(Ediciones Obelisco) y "Cáncer,
su prevención y tratamiento natural"
(Ediciones Libertarias);
para contactar con el autor puede enviar
un correo a poreldespertar@yahoo.com.mx
o visitar www.poreldespertar.com
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