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En
plena década de investigación
sobre el cerebro, un médico alemán,
el Dr. Ryke Geerd Hamer, manifiesta que
si ese «ordenador central» de
nuestro organismo sufre un impacto por la
vivencia de conflictos biológicos,
inseparables del desarrollo de la vida,
se puede originar una codificación
celular errónea que en el plano orgánico
se manifestaría como cáncer.
Partiendo de esta posición, cabe
la posibilidad de tratar la enfermedad con
una terapia basada en el conocimiento del
proceso por el verdadero agente de la curación:
el propio enfermo.
(Ana Pena).
Doctor
Hamer, nació en Frisia (Alemania)
en 1935, en el seno de una familia de pastores
protestantes. A los 18 años, tras
finalizar el bachillerato, inicia estudios
de medicina y de teología en la Universidad
de Tübinge. En el año 1959 se
licenció en Ciencias Médicas,
en las especialidades de Psiquiatría
y Pediatría, posteriormente en el
año 1961 obtiene el grado de Doctor
en Medicina, trabajando en clínicas
universitarias pudiendo ejercer la docencia.
Así en 1972 se especializa en medicina
interna, especializándose en asociación
con su esposa en angiometría de los
tumores cerebrales. Dispone de un gran curriculum,
que durante varios años es admirado
por todos sus compañeros, amigos
y pacientes.
En
1986 es condenado por no querer abjurar
de la Ley de Hierro del Cáncer y
no asumir las tesis convencionales sobre
el cáncer, prohíbiéndole
ejercer en la medicina.
¿A
qué fué debido esto?, debido
a unas circunstancias desagradables sucedidas
en el ámbito familiar que desencadenó
cancer de testiculos en él y en su
esposa diferentes cánceres, comenzó
a custionarse, las relaciones de causalidad
entre el alma y las enfermedades. Él
Doctor dedució que hay conflicto
en los que podemos prevenir y reaccionar,
pero los conflictos ante los que no tenemos
preparación, y que provocan una violenta
perturbación psíquica, un
choque, les llamamos conflictos biológicos,
que llegan a desencadenar enfermedades tales
como el cancer. Todo esto va muy en contra
con las tesis de la medicina y el Dr.al
exponerlo fué eliminado de ejercer
la medicina.
El
Dr.Hamer, afirma que en cada caso de enfermedad
debemos intentar reconstruir escrupulosamente
el Síndrome Dirk Hamer, con todos
sus agentes y consecuencias.
Debemos retroceder hasta la situación
específica de aquel momento. Es sólo
a partir de aquella situación que
podremos comprender por qué el problema
ha constituido para alguien un conflicto
biológico.
En
el momento de producirse el Síndrome
Dirk Hamer, la forma del conflicto determina
la localización cerebral del Foco
de Hamer, así como la localización
en el órgano del cáncer o
del equivalente del cáncer.
En efecto, los conflictos no existen por
sí mismos, sino que cada conflicto
tiene una forma muy determinada que se define
en el mismo instante del Síndrome
Dirk Hamer. La forma del conflicto se genera
por vía asociativa, es decir, por
coordinación instintiva de ideas
que generalmente escapa al filtro de nuestra
razón.
Por ejemplo, tomemos un conflicto típico
de agua o de líquido: un camión
cisterna pierde todo su contenido en un
accidente de circulación, o el coche
de una cooperativa lechera vuelca y derrama
en la calzada toda la leche. Se produce
una asociación con el agua o líquido
y, a partir de un conflicto biológico
mentalmente relacionado con el agua, un
conflicto de agua, un tipo específico
de cáncer de riñón.
Eso significa pues que a cada forma de conflicto
le corresponde un cáncer determinado,
y un emplazamiento específico en
el cerebro.
En
mayo de 1991, tras una conferencia en Austria,
cerca de Viena, un médico me presentó
el escáner cerebral de uno de sus
pacientes, rogándome que explicase
a sus veinte colegas presentes -la mayoría
radiólogos y especialistas de escaners
cerebrales- lo que yo podía deducir
a nivel orgánico y, correlativamente,
a nivel psíquico. La información
de que disponía era tan solo de uno
de los tres niveles: el cerebral.
A
partir del escáner cerebral diagnostiqué
un carcinoma vesical en inicio de sangrado
y en fase de curación; un antiguo
carcinoma prostático; una diabetes;
un antiguo carcinoma bronquial y una parálisis
sensorial de una zona determinada del cuerpo,
informando a la vez de los correspondientes
conflictos. Ante lo cual, el médico
se levantó y afirmó ante todos
sus colegas: «¡Mi más
sincera felicitación, Doctor Hamer!
Los cinco diagnósticos son cinco
aciertos. Es exactamente lo que tiene el
paciente y lo que ha tenido. ¡Es fantástico!»
Uno
de los radiólogos presentes comentó
entonces: «A partir de hoy me he convencido
de lo bien fundamentado de su método.
En efecto, ¿cómo, sino, podría
adivinar un carcinoma de la vejiga en inicio
de sangrado? Yo mismo no había hallado
nada remarcable en el escáner cerebral,
pero ahora que nos ha mostrado los relés
estoy dispuesto a ratificar seguidamente
su diagnóstico».
Esta
es la llamada medicina Psicopsomarica, donde
la enfermedad va relacionada con algo más
que lo puramente físico.
El 14-15 de Mayo del 2005, durante la celebración
en Madrid del I Congreso Científico
Internacional sobre Tratamientos Complementarios
y Alternativos del Cáncer, el Sr.
José Antonio Campoy, director de
la revista Discovery DSALUD, propuso al
Dr. Hamer como aspirante al Premio Nobel
de Medicina. Propuesta que está abierta
a todo aquel que quiera sumarse a ella.
Si es su caso, rellene por favor el
formulario de la web de Discovery DSALUD
para poder entregarlo formalmente a los
responsables de las instituciones a las
que va dirigido.
Propuesta
dirigida al Claustro de Profesores del Karolinska
Institutet de Estocolmo y a los integrantes
de la Sección de Medicina de la Real
Academia Sueca de Ciencias.
Si
deseas saber más sobre el Dr. Hamer
te recomiendo visites la página http://www.sunoven.de/medicina-sagrada3.html,
podrás encontrar toda la biografía
una entrevista y todo lo relacionado con
la medicina Psicopsomática que fué
todo un gran descubrimiento merecedor de
un gran premio noble.
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