|
15.
Tratar a todos los seres vivientes con respeto
y consideración. Prevenir
la crueldad contra los animales que se mantengan
en las sociedades humanas y protegerlos
del sufrimiento.
Proteger a los animales salvajes de métodos
de caza, trampa y pesca, que les causen
un sufrimiento extremo, prolongado o evitable.
Evitar o eliminar, hasta donde sea posible,
la toma o destrucción de especies
por simple diversión, negligencia
o desconocimiento.
16. Promover una cultura de tolerancia,
no violencia y paz.
Alentar y apoyar la comprensión
mutua, la solidaridad y la cooperación
entre todos los pueblos tanto dentro como
entre las naciones.
Implementar estrategias amplias y comprensivas
para prevenir los conflictos violentos y
utilizar la colaboración en la resolución
de problemas para gestionar y resolver conflictos
ambientales y otras disputas.
Desmilitarizar los sistemas nacionales de
seguridad al nivel de una postura de defensa
no provocativa y emplear los recursos militares
para fines pacíficos, incluyendo
la restauración ecológica.
Eliminar las armas nucleares, biológicas
y tóxicas y otras armas de destrucción
masiva.
Asegurar que el uso del espacio orbital
y exterior apoye y se comprometa con la
protección ambiental y la paz.
Reconocer que la paz es la integridad creada
por relaciones correctas con uno mismo,
otras personas, otras culturas, otras formas
de vida, la Tierra y con el todo más
grande, del cual somos parte
El
camino hacia adelante
Como
nunca antes en la historia, el destino común
nos hace un llamado a buscar un nuevo comienzo.
Tal renovación es la promesa de estos
principios de la Carta de la Tierra. Para
cumplir esta promesa, debemos comprometernos
a adoptar y promover los valores y objetivos
en ella expuestos.
El
proceso requerirá un cambio de mentalidad
y de corazón; requiere también
de un nuevo sentido de interdependencia
global y responsabilidad universal. Debemos
desarrollar y aplicar imaginativamente la
visión de un modo de vida sostenible
a nivel local, nacional, regional y global.
Nuestra diversidad cultural es una herencia
preciosa y las diferentes culturas encontrarán
sus propias formas para concretar lo establecido.
Debemos profundizar y ampliar el diálogo
global que generó la Carta de la
Tierra, puesto que tenemos mucho que aprender
en la búsqueda colaboradora de la
verdad y la sabiduría.
La
vida a menudo conduce a tensiones entre
valores importantes. Ello puede implicar
decisiones difíciles; sin embargo,
se debe buscar la manera de armonizar la
diversidad con la unidad; el ejercicio de
la libertad con el bien común; los
objetivos de corto plazo con las metas a
largo plazo. Todo individuo, familia, organización
y comunidad, tiene un papel vital que cumplir.
Las artes, las ciencias, las religiones,
las instituciones educativas, los medios
de comunicación, las empresas, las
organizaciones no gubernamentales y los
gobiernos, están llamados a ofrecer
un liderazgo creativo. La alianza entre
gobiernos, sociedad civil y empresas, es
esencial para la gobernabilidad efectiva.
Con
el objeto de construir una comunidad global
sostenible, las naciones del mundo deben
renovar su compromiso con las Naciones Unidas,
cumplir con sus obligaciones bajo los acuerdos
internacionales existentes y apoyar la implementación
de los principios de la Carta de la Tierra,
por medio de un instrumento internacional
legalmente vinculante sobre medio ambiente
y desarrollo.
Que
el nuestro sea un tiempo que se recuerde
por el despertar de una nueva reverencia
ante la vida; por la firme resolución
de alcanzar la sostenibilidad; por el aceleramiento
en la lucha por la justicia y la paz y por
la alegre celebración de la vida.
Fuente:
http://www2.medioambiente.gov.ar
Regresar
|