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Los medios de comunicación
se han hecho eco de las discusiones habidas, especialmente en centros educativos,
sobre los riesgos de electro polución al tener en las proximidades antenas
de telefonía móvil. Las autoridades ambientales se limitan a indicar
que estas radiaciones no superan los limites legales establecidos.
Las autoridades locales clausuran las antenas por incumplimiento de normas urbanísticas.
La duda persiste de si estas radiaciones son, o no, la causa de los problemas
de salud que se les achacan. Las líneas eléctricas
generan campos electromagnéticos.
En este mismo sentido, ya hay varias sentencias judiciales que aceptan la existencia
de riesgos hacia la salud. La civilización actual
es generadora de una amplia gama de campos electromagnéticos, que van desde
los de alta frecuencia como antenas de radio y televisión, radar, microondas,
telefonía celular, hasta los de muy baja frecuencia como las líneas
de alta tensión, pantallas de ordenadores, redes eléctricas, etc.
Gran parte de las actividades de muchas personas suelen desarrollarse
en ámbitos donde los electrodomésticos y los aparatos eléctricos
abundan, permaneciendo gran parte del día bajo la influencia de innumerables
campos de radiación de este tipo. Ocurre, entonces, que
la sociedad vive rodeada de campos magnéticos. Durante los últimos
treinta años la densidad electromagnética del ambiente se ha multiplicado
generando un nuevo tipo de polución, intangible e inmaterial, denominada
"contaminación electromagnética". La acumulación
de estas emisiones genera un fenómeno que se ha dado en llamar "electrosmog".
Algunos investigadores afirman que por arriba de un determinado
umbral y por efecto acumulativo, las radiaciones pueden desencadenar enfermedades
auto inmunes, alergias, fatiga crónica, anemias, trastornos del sistema
nervioso y hasta distintos tipos de cáncer. Hemos
de aceptar que el publico no especializado sabe aun muy poco de estos temas y
que no asumimos como riesgo acciones tan habituales como llamar por teléfono,
trabajar delante de una pantalla de ordenador o ver la televisión.
La electro polución es una "asignatura pendiente
" y una "nueva frontera" en la elevación de los estándares
de calidad ambiental y de nivel de vida de los ciudadanos.
Los campos electromagnéticos son producidos por ondas de frecuencias muy
bajas, 50 a 60 hertzios, y se producen en todos los aparatos y conduccioneseléctricas.
Desde
hace mas de 25 años se ha relacionado a estas ondas con la leucemia infantil.
Los riegos hacia la salud que se supone afectados por la electro
polución se concentran en cáncer de cerebro, leucemia, cáncer
de mama, cáncer de testículos y patologías neurológicas.
Los posibles efectos que aportan contaminación son aun
poco valorados por los ciudadanos, en general porque son temas sutiles, con los
que hemos estado habituados a vivir, sin saber nunca si ellos son o no causa de
algunos de nuestros males. Cuando las radiaciones son intensas,
como las utilizadas en la medicina, centrales nucleares, radiografía, etc.,
al ser colectivos concretos, la normativa ha evolucionado, se aplica y consigue
un control adecuado de esos profesionales; pero cuando sus efectos son más
dispersos es cuando nos encontramos con grandes La exposición
a campos magnéticos es constante en nuestras actividades.
Los vacíos en la protección ambiental.
Muchos son los estudios de tipo científico que se han hecho, y se continúan
haciendo, para aumentar nuestro conocimientos sobre estos fenómenos, en
diversas poblaciones, en diversos ambientes y para diversas fuentes de radiación.
Aunque en algunos de estos estudios se han detectado aumentos en el riego de cáncer,
son resultados estadísticamente poco consistentes, y muy afectados por
otras variables. Técnicamente hablando, es difícil y arriesgado
achacar a la electro polución estos riesgos. Nos es difícil apreciar
los niveles de riesgo en la "electro polución". Su conocimiento
precisa de expertos muy especializados y sus efectos afectan de forma diferenciada
a niños, mujeres embarazadas, ancianos o personas adultas. La intensidad
de los campos electromagnéticos, el tiempo de permanencia en su campo de
influencia, la extensión de este área, son parámetros variables
que hacen mucho más difícil, definir parámetros sencillos
de riesgo, que son los que el publico en general asimila.
A pesar de que durante las últimas décadas se
han realizado numerosos estudios e investigaciones en todo el mundo, los efectos
provocados por las radiaciones no ionizantes se encuentran todavía en el
campo de la discusión científica, en la que algunos denuncian riesgos
y efectos en el ser humano y otros los contradicen, quedando en duda aún
cuál es la dimensión real del fenómeno y el verdadero alcance
de los efectos de este tipo de radiaciones en el ser humano.
Situaciones como estas hacen que haya colectivos a los que no les importe este
riesgo, porque ni lo comprenden ni lo conocen, y otros que se muestran extremadamente
interesados por el tema y que, por lo general magnifican los riesgos reales, Es
una situación que va cambiando poco La televisión emite
radiaciones en cantidad importante. Si
nos centramos en los riegos hacia la leucemia infantil, existen importantes trabajos
científicos. Su conclusión hacia los riegos son variables. Unos
concluyen con que los resultados son estadísticamente poco significativos,
otros no llegan a asociar la probabilidad de desarrollar la enfermedad con niveles
bajos de radiación, pero todos ellos aprecian, para altos niveles de radiación,
una correlación entre la exposición y el riesgo. Esta conclusión
no es aplicable a bajos niveles de radiación que son a los están
sometidos las poblaciones, en general. Según estos estudios solo un 1%
de la población, y casi siempre en el ámbito laboral, pueden estar
expuesto a estos niveles altos de radiación. La
inquietud de no disponer de resultados definitivos acerca de estos riegos aumenta
con las consecuencia de un cierto caos en la normativa sobre estos riegos, y nos
encontramos con valoraciones sumamente distintas entre países, lo que hace
que los que los estándares sean, para uno los del país y para otros
los mas rígidos en vigoren cualquier otro país, llevando a niveles
de desorden y alarma difícilmente consensuables. Lo que está claro
que la electro polución existe, que esta suficientemente conocida como
para evaluar sus riesgos con alto grado de precisión y que estos riesgos,
posiblemente en un grado muy bajo, existen y pueden llegar a tener consecuencias
en la salud y en el medio ambiente. Legislar y controlar son base
del futuro. En ocasiones nos decimos
que cada vez somos más propensos a ciertas enfermedades, que antes no nos
salían tantas manchas en el cuerpo, que nos acatarrábamos menos,
que la raza era mas "fuerte". En realidad nuestro progreso lleva alrededor
un sinfín de cambios, pequeños en muchos casos, pero que la naturaleza
percibe y que nos afectan en mayor o menor grado. Perfeccionar el conocimiento
de todos estos fenómenos, establecer la legislación adecuada y lógica
para evitar estos riegos, exigir su cumplimiento y tomar las medidas de protección
necesarias son las vías de actuación frente a estos nuevos peligros.
Está claro que una línea de alta tensión
emite campos electromagnéticos perjudiciales para la salud. El alejamiento
de estas líneas de viviendas o actividades permanentes es lógico.
El legislar sobre ello, y el verificar nuestras normas es una obligación
social. Cuanto, cuando y como es lo que hay que precisar, y todo ello dentro de
un nivel de prudencia y seguridad que anteponga la salud a las limitaciones técnicas
de las instalaciones. Este punto es también conflictivo ya que la seguridad
plena es muy difícil de determinar, y establecer limites excesivos no aporta
mas seguridad, solo mas problemas y más costos.
Si analizamos fríamente los niveles de potencia emitidos tanto por los
sistemas irradiantes, habitualmente ubicados por lo general a distancias respetables
de los lugares de permanencia de la población y por otra parte a los teléfonos
móviles con sus antenas incorporadas pero a pocos centímetros del
cuerpo humano, todos éstos emiten con potencias mucho más bajas,
en casi dos ordenes de magnitud, que por ejemplo las transmisoras de FM y las
emisoras radiales convencionales. Como ejemplo, algunos
valores promedio, medidos a una distancia de 10 a 15 metros de una celda de 800
MHz, van de 0,001 a 0,005 mW/cm2. Si estos valores se comparan con los límites
de exposición poblacional, supuesta una frecuencia de 2.000 MHz, a esa
frecuencia de 0,4 mW/cm2, fijados por las normas actualmente
Aún hay grandes lagunas en la investigación de las radiaciones.
vigentes en nuestro país, observaremos que la exposición
a la población debida a las emisiones de sistemas celulares es realmente
muy baja.
Hoy por hoy, en relación a los riegos de leucemia, linfomas, cáncer
de cerebro y cáncer
de mama, motivados por las antenas de telefonía, parabólicas y similares,
no ha sido comprobada. Todos estos estudios no llegan a conclusiones definitivas,
en especial por la dificultad metodológica en su ejecución, pero
evidencian de forma indirecta la posibilidad de riesgos en la telefonía
móvil, antenas e instalaciones similares.
El legislador, que no entiende nada de electromagnetismo, debe apoyar su decisión
en labores técnicas y de investigación y es en este mundo donde
debe haber el suficiente juicio y conocimiento para llegar a los puntos razonables.
Esta función no es nada fácil ya que sino no ocurriría que
ciertos países aceptan limites de contaminación electromagnética
diez veces superior a otros, miles en algunos casos, sin incluir en este comentario
a la infinidad del área mundial donde este problema "no existe".
No debe extrañarnos esto ya que en España este riego se empieza
a considerar ahora, a pesar de que hay conocimientos suficientes de el desde hace
dos décadas. Hay riesgo potencial para la salud
humana en la electro polución y la legislación actual podemos catalogarla
como de "tentativa y provisional", en espera de un mayor conocimiento
científico de estos temas. La sensibilización
del ciudadano y de las organizaciones cívicas, son el cauce para hacer
ver, cada vez con mas conocimiento y objetividad, la necesidad de disponer de
unas normas de actuación claras y sencillas para actuar en esta "nueva
frontera" de la contaminación ambiental. Extraído
de : Redacción Ambientum www.ambientum.com |